viernes, 19 de enero de 2018

Claudia Fernández: "En Instagram no construyo nada. Soy como soy"

El regreso a escena como vedete, la televisión, su imagen y las redes sociales 

 "¿Claudia, disculpá, no nos conocemos pero nos podemos sacar una foto?". La que pregunta es una mujer de unos 50 años. Su actitud mezcla el esfuerzo por parecer relajada y el fanatismo de una adolescente. Con torpeza, la mujer saca el teléfono del bolsillo mientras que se acerca y toma con su brazo la cintura de la diva uruguaya. Claudia Fernández –musculosa blanca, enfundada en una pollera de cuero negra, cara lavada, pelo húmedo, preocupada por un herpes en el pómulo– sonríe y acepta. Es la tercera vez que alguien la detiene desde que se bajó del auto en el estacionamiento del Enjoy, en Punta del Este.

A su alrededor, sus hijos, Mía y Renzo, observan con paciencia la escena. Ya están acostumbrados a que su madre hable con extraños y pose para celulares ajenos. De todas formas, algo en sus rostros ilustra disgusto. 

Claudia no se acuerda de la primera vez que alguien la llamó para decirle que la había visto en televisión. Tampoco se acuerda cómo fue que se dio cuenta de que ya era famosa. "Seguramente la primera vez que me pidieron una foto, pero de eso tampoco me acuerdo", dice. Tiene mala memoria, pero cree estar segura de que su primera aparición en la pantalla chica fue en un comercial para Il Mondo Della Pizza cuando tenía 14 años; de ahí, a las escaleras del Maipo. 


Es miércoles, son las siete y media de la tarde y en poco más de dos horas comenzará una nueva función de Stravaganza: Water in art, el espectáculo dirigido por el argentino Flavio Mendoza que está haciendo base durante todo el verano en Enjoy.

En el show la uruguaya tiene un papel principal. Su aparición en el escenario tiene una serie de piruetas, bailes y giros. Para ella el número, ese momento memorable, es cuando baja del cielo sentada en un unicornio con expresión seductora. Claudia no dice ni una palabra durante la función. 

Luego de dejar a los niños en la guardería del hotel, la comunicadora se instala en un camarín improvisado que comparte con las otras figuras femeninas del espectáculo. "Soy muy metódica, hago todo de la misma manera todos los días", explica mientras desenfunda brochas y frascos de maquillaje y los alinea prolijamente en su escritorio. Además de bases, delineadores y coloretes, sobre la mesa también hay muchos caramelos masticables y siempre, siempre, su teléfono.


¿Le sorprendió que Flavio Mendoza la convocara para actuar en Stravaganza?

Sí, la verdad que sí. Porque la última vez que hice un espectáculo de baile fue hace 10 años en el centenario del teatro Maipo. Había pasado mucho tiempo y fue toda una sorpresa la convocatoria. Además yo no estaba haciendo este tipo de espectáculos. 

¿Le dio tranquilidad que la llamaran?

Y asegurarse así de que seguía estando en el ruedo como vedete o figura. Nunca dejé de estar en el ruedo. Me hicieron muchas propuestas después del Maipo pero las rechacé porque nunca fueron cosas a la altura. Dije que si algún día volvía iba a tener que ser de la mano de un megashow. Después del Maipo es difícil saber qué hacer. 

¿Y por qué aceptó Stravaganza?

Porque no podía dejar pasar la oportunidad y darme el lujo de no estar en un espectáculo como este. Además de que tuve el apoyo de mi familia porque la propuesta incluía tener que irme cuatro semanas a ensayar a Buenos Aires.


Por primera vez en 10 años, los domingos de Claudia serán distintos. Mientras se aplica una sombra de ojos fucsia, confirma que Bendita TV no seguirá al aire en 2018. "Fue algo que se dio solo", justifica. El año del mundial fue la excusa perfecta para que el desgaste de la producción y el formato en sí se materializara en una suspensión indefinida del ciclo. 

¿Qué tanto poder tiene en canal 10?

Ninguno. Me causa mucha gracia porque la gente debe pensar que soy accionista del canal o algo de eso. A mí la gerencia no me consulta nada más allá de los proyectos en los que formo parte. Siempre pesa mi palabra y siempre voy a hacer aquello en lo que esté de acuerdo. Esa imagen de poder se generó porque soy figura del canal desde hace muchos años. 

El parcial alejamiento de las cámaras (este año sí estará al frente de una nueva temporada de Escape perfecto) no parece preocuparla porque, asegura, hoy tiene más poder la pantalla del teléfono que la de la televisión. "Hoy todo se mueve en redes y el teléfono vende mucho más", sentencia. Y agrega: "Igual, lo que yo muestro en mis redes es una cuarta parte de mi vida. No muestro nada".


¿Qué Claudia construye en su perfil de Instagram?

En Instagram no construyo nada. Soy como soy y la gente me valora por eso. No careteo nada. No hay punto medio conmigo. Está el que me quiere y el que no me quiere. No está el que me quiere a medias porque yo en la vida también soy así. El medio no me va. 

En sus redes también expone mucho a su familia, sobre todo a sus hijos. ¿Cuánto premedita ese tipo de publicaciones? ¿No le generan conflicto en su intimidad o su matrimonio?

No, porque no hago un reality de mi vida. 

Sin embargo la gente conoce mucho de su vida.

La gente conocería a mis hijos y a mi marido aunque yo no tuviera redes sociales. Cuando no tenía redes sociales los conocían igual porque a mi hija la presenté en el living de Susana Giménez. Yo no tengo rollo ni vueltas con eso. Con mis dos embarazos estuve trabajando los nueve meses al aire en televisión. Mi intimidad forma parte de mi día a día y mi vida en televisión. Mi vida fue delante de las cámaras. Me casé y mi casamiento salió en televisión. No converso esas cosas en mi casa. Es algo natural. 

Ya está casi pronta. Solo necesita ajustar sus apliques de pelo, estirar los músculos y vestirse.


¿Le da miedo envejecer frente las cámaras o bajo la exposición mediática?

No. Ahora a los 40 estoy mejor que antes. Con más energía y fuerza. Hay una etapa para todo y es cuestión de aceptar dignamente cada momento. 

¿Hace terapia?

Sí, empecé hace poquito. Fui porque nunca había hecho terapia y es un tratamiento un tanto especial. Igual es un tema mío, íntimo. Se podría decir que es una terapia alternativa mucho más espiritual.

¿Se imagina en qué puede estar Claudia Fernández dentro de 10 años?

No, ni me lo puedo imaginar. 

Para verla en vivo Stravaganza:
Water in art se presenta de miércoles a lunes con una función diaria a la hora 21.30 en el salón Montecarlo de Enjoy Punta del Este hasta marzo. Las entradas están a la venta en boletería y Red UTS.

Fuente: El Observador - 18.01.2018

jueves, 18 de enero de 2018

Seré Curioso con Claudia Fernández: "Pedí al universo, en un eclipse, que me sacara el piloto automático"

HASTA TINELLI Y EL MAIPO NO PARÓ 
De Punta de Rieles a Punta del Este, de tapas de revistas con poca ropa a la dupla con el Piñe en el 10, Claudia repasa su carrera, su vida y sus proyectos. 


Hay un detalle que distingue a Claudia Fabiana Fernández Viera de cualquier diva o estrella argentina: no tiene ningún prurito para revelar su edad. Con 41 años y luego de haberse codeado con todo el star-system de la farándula vernácula porteña, desde hace más de una década es figura televisiva de Canal 10, acá en su país. Cruzó el charco cuando acá le hacían un primerísimo primer plano de su cola en Dale con Todo para demostrar, del otro lado del Plata, que más allá de su figura descomunal, ella era toda una artista. Bailó y patinó en el show de Marcelo Tinelli, se lució como vedette de Gerardo Sofovich y fue tapa de revistas, pero también insistió con el baile, actuó, y ahora, incluso, pinta en sus ratos libres para recuperar la calma. 

Tras la decisión de tomarse un año sabático de la producción general de Bendita TV para 2018, Claudia Fernández concedió una charla en el parador de Ovo Beach, frente a Enjoy Conrad, donde seis noches a la semana se luce con destrezas entre acróbatas y bailarines de veintipoco. Dice que su hija Mía la aplaude a rabiar todas las noches y tiene una sensibilidad artística especial. 

Claudia, la chica de Punta de Rieles que hasta Tinelli y el Maipo no paró, ahora tiene nuevos desafíos por delante. Y todos autogestionados en rituales casi místicos donde desea con determinación (y desde sus tripas) lo que quiere alcanzar. Porque ella sí que tiene claro eso de tener mucho cuidado con lo que se sueña, porque se puede hacer realidad. 

-Pensé que tu etapa en el show de revista y las plumas había quedado atrás. Sin embargo, ahora sin plumas, volvés a ser vedette de un espectáculo como el de Stravaganza. ¿Por qué? 

-No soy vedette, porque no es una revista. Sí hay algunas figuras que somos más destacadas porque somos más conocidas que otros, pero hay más de 30 chicos que dejan la vida cada noche en el escenario. Pero no es una revista, no hay vedette y no hay plumas. Sí soy la figura femenina de Stravaganza. Maxi de la Cruz va llevando el hilo conductor mientras atrás de él sucede todo... Hay mucha destreza, la mayoría de los chicos son acróbatas, gimnastas, los bailarines son muy pocos, es un show con la adrenalina a full de principio a fin. Gisela Bernal está en Stravaganza desde 2012, está Abigail Pereira, y está deslumbrante. Es un show que para mí fue un desafío, en cuanto al físico, porque soy la mayor.

-El show se desarrolla seis días a la semana. ¿Sentís el cansancio? 

-Mi partenaire tiene 30 años, pero todos tienen 21, 23 o 26, yo tengo 41 y te juro que me duele todo cuando termino. Nunca me había puesto cintas en las manos y en los pies, para hacer acrobacias en el aire. Para mí es algo nuevo, lo tuve que aprender de cero, nada que ver con mi entrenamiento habitual. Tuve que irme por un tubo por la pileta, o saltar de espaldas desde cierta altura y me sostiene uno solo... tenés que confiar plenamente en él. Tuve que enfrentar determinados desafíos si quería ser parte de esto. Yo me fui a ensayar tres semanas en noviembre a Buenos Aires y luego dos semanas más acá.

-Hace poco una panelista de chimentos de Argentina, Analía Franchín, compartió una foto tuya, muy elegante en un evento, y escribió "Evolución". Vos le contestaste en Twitter que si ella pudo evolucionar después de Guillermo Cóppola, para vos fue muy fácil. ¿Por qué te molestó la palabra evolución? 

-Porque estoy harta de la agresión de mujeres hacia otras mujeres. Estoy harta de la hipocresía del "Ni una menos" o pedir igualdad y después matarnos entre nosotras. Y fue una agresión, porque si quería decir un piropo decía: "Qué mona que está Claudia". Pero si ahora pone "evolución", ¿qué era antes? ¿Por qué "evolucioné"? Ese comentario genera que 30 más contesten y agredan, es algo innecesario, yo ni siquiera la sigo en las redes a esa chica. 

-¿Crees que hay cierto prejuicio sobre vos? 

-Creo que hay tiempo para todo: cuando tuve que ser vedette, fui vedette, cuando tuve que estar platinada, estuve platinada, cuando para el Maipo tuve que tener el pelo colorado, lo tuve colorado, hoy se me cae el pelo en la pileta todas las noches y me voy a tener que bancar un corte de pelo radical cuando termine la temporada. Soy una profesional que me amoldo según el momento. Hoy soy mamá, y salgo con muy poca ropa casi todas las noches, lo disfruto muchísimo, mis hijos, mi marido me ven y me aplauden de pie.

"Estoy harta de la agresión de mujeres hacia otras mujeres. Estoy harta de la hipocresía del "Ni una menos" o pedir igualdad y después matarnos entre nosotras. Si ahora pone "evolución', ¿qué era antes? ¿Por qué 'evolucioné'?"

-¿Qué te dice tu hija Mía? 

-Mía tiene una percepción del arte que está despegada, para la edad que tiene (8 años). Ama el show, ama la música, sabe el esfuerzo que es para mí hacer esto todas las noches, lo tiene clarísimo.  

-Hablando de Twitter: cuando nos enteramos del crimen de la niña Valentina de 9 años, en Rivera, escribiste un tuit muy polémico que terminaba: "Entreguen ese asesino al pueblo". ¿Crees en la ley por mano propia o lo escribiste presa de la indignación? 

-No creo en la ley por mano propia. Soy mamá, y en el momento en que leí la noticia automáticamente pensé en mi hija, y reaccioné así: "¡Dame que lo despedazo!" Reaccioné como mamá, me olvido al tuitear que soy figura pública o conductora de TV, reaccioné como mamá cuando leía. No me arrepentí de ese tuit.

-¿Entonces pensás que el pueblo tiene que ajusticiar a los abusadores y violadores? 

-No se recuperan más. Hay tipos que caen y tenían antecedentes, pero andaban sueltos por la vida. Hay mano blanda... hay personas que son irrecuperables. En ese momento, cuando tuiteé, estaba leyendo que vecinos de Rivera querían copar la comisaría. Yo leí eso y pensé: "Que les abran las puertas de la comisaría". Pero no es que piense que cada delincuente que haga algo hay que salir a buscarlo, pero en esa situación, que había gente derrumbando la puerta de la comisaría para matarlo, en esa situación, sí. Que los dejen, que se hagan los distraídos, como se hacen los distraídos por tantas otras cosas.

-Volvamos a tu carrera. Zulma Lobato cantaba: "Hasta Tinelli y el Maipo no paro". Vos llegaste a Tinelli y al Maipo, hace años. ¿Son dos grandes mojones de referencia para determinados artistas del Río de la Plata? 

-Para mí, que fui vedette en Argentina, haber participado de los 100 años del teatro Maipo fue lo máximo con respecto al género revista, que me encanta.

-¿Y Tinelli? 

-Y Tinelli no sólo me dio la diferencia económica, sino que me dio la popularidad en Argentina, hizo que me conocieran masivamente millones de personas. ¡Me pareció muy loco contar mi noviazgo en el living de Susana (Giménez)! Yo de chiquita la miraba por tele. O comer con Mirtha (Legrand). Mi abuela estaba viva cuando mi primera temporada en Mar del Plata, y fui a comer con Mirtha, ¡y mi abuela no podía creerlo! Salió por el barrio a contárselo a todo el mundo, iba a hacer compras por gusto para contárselo a la del almacén. Quería que todos supieran que la nieta había comido con Mirtha. Todas esas cosas las veo a la distancia, me parecen graciosas, pero todo eso hizo que se me valore mucho más acá. El uruguayo, para valorar a sus amigos necesita que primero lo valoren afuera.

"En el momento en que leí sobre (del crimen de Valentina) pensé en mi hija, y pensé: '¡Dame que lo despedazo!' Reaccioné como mamá. Estaba leyendo que vecinos de Rivera querían copar la comisaría. Yo pensé: 'Que les abran las puertas de la comisaría'".

-En 2007 fuiste la primera uruguaya compitiendo en Bailando por un Sueño. Luego participaste del Patinando por un Sueño también. Se ha hablado mucho de lo duro que es aguantar los códigos de ese reality show televisivo: las presiones, las chicanas, la competencia feroz, los escándalos y los rumores malintencionados. ¿Qué lectura hacés hoy, 10 años después, de tu participación en el Bailando?

-Cuando yo participé había que bailar, punto número uno. Moria (Casán) era participante, Flor de la V y Catherine Fulop eran participantes. Sin desmerecer, yo no sé quiénes bailan hoy... Son "la que hizo tal cosa, la que salió con Fulano", me tenés que nombrar 10 personas para saber quién es. Yo tuve la suerte que Nazarena Vélez se quebró un dedo y como Gerardo (Sofovich) era el productor del espectáculo ("El champán las pone mimosas") y Gerardo estaba en el jurado, y él dijo: "A Nazarena la reemplaza Claudia Fernández, sí o sí". Y así entré yo al Bailando. De todo eso que nombraste, la competencia siempre existió y había que dar una previa, pero la previa era un poco más sana, yo tenía que jugar conmigo, hoy es arrancarse los ojos... Ponele: Graciela Alfano era jurado y yo bailé de Caperucita Roja en un striptease, y ella dijo: "No me gustó, estás muy de rojo". Y mi respuesta era: "En mi época Caperucita se vestía de rojo, capaz que en la tuya era en blanco y negro. Si bailo de Caperucita, ¿me voy a vestir de azul?". Ese era el máximo quilombo. ¡Hoy es de Heidi eso! Ahora tenés que despedazar un compañero y otras cosas horribles, no hay límite, hasta con los niños se meten. 

-Si te llamaran ahora, ¿no irías? 

-No, siempre me llaman. Me propusieron bailar con Leo (Delmémico, mi esposo) también, como Rocío Guirao Díaz, que bailó con su esposo. Yo no tengo necesidad de exponer a mi familia. 

-Considerando esos años de tapas de revistas como Hombre, Maxim y Playboy, y desde la madurez de los 41 años ¿te arrepentís de haber hecho algo en aquella época de soltería, fama y conchero? ¿O de alguna relación inconveniente? 

-Cuando hice la tapa de Playboy ya estaba casada y era madre de Mía. No, no me arrepiento de nada. El estar como estoy hoy y plantada como estoy hoy tiene todo que ver con lo que viví todos los años previos. No sería quién soy hoy sin todo eso, todo es aprendizaje y enseñanza. Cada persona que llega o pasa por tu vida es por algo. Todo lo que soy hoy: conductora de TV, vedette, modelo... Me ponía tacos, deshabillé, jugaba a que conducía un programa con una planilla, quería ser Nélida Lobato y bajar con plumas.

-¿Por qué vivías con tu abuela y no con tus padres? 

-Mis padres estaban separados, y elegí vivir con mis abuelos paternos, y con mi papá. Con mi madre no tenía una relación estrecha. Papá siempre estaba trabajando, era mecánico tornero. La que me hacía la comida y me atendía era mi abuela.

"Cuando yo estaba en el Bailando, la previa era un poco más sana, yo tenía que jugar conmigo, hoy es arrancarse los ojos... ¡Hoy es de Heidi lo que hacíamos! Ahora tenés que despedazar un compañero y otras cosas horribles, no hay límite, hasta con los niños se meten".

-Así como soñabas con trabajar en TV o ser actriz, ¿también jugabas a las mamás y te imaginabas formando una familia?

-¡Siempre! Formar una familia también lo soñé. Siempre fui de jugar con muñecas y me imaginaba mamá de una nena y un varón. Yo creo que desde muy chiquita trabajé lo que después, de adolescente, empecé a trabajar conscientemente. Yo materialicé mis deseos, desde muy chiquita y de adolescente, cuando estudié metafísica... Mirá, nada es casualidad en mi vida. Esto que estoy haciendo en Stravaganza lo atraje yo el 21 de agosto y el 25 me llamó Flavio (Mendoza). 

-¿Cómo es eso? ¿Cómo lo atrajiste? 

-Lo atraje porque le pedí al universo que me sacara el piloto automático, que me sacara de la zona de confort, donde estaba haciendo la plancha. Necesitaba volver a sentir nervios en el estómago, volver a encomendarme como cada noche en el Maipo a mi abuela, que yo me concentraba y le pedía: "abuela, no me sueltes la mano". Eso necesitaba volver a sentir. Y lo pedí el 21 de agosto, el día que hubo un eclipse, hice un ritual, lo pedí, y el 25 de agosto me llamó Flavio para proponerme este trabajo. Yo nunca había trabajado con él, no tenía ni su número registrado, me llegó un mensaje de un número desconocido que decía: "Clau, quiero saber si este es tu número". Era él, y ahí arrancó esto de Stravaganza en Punta del Este. 

-Tenés un cuerpo envidiable para cualquier mujer, habiendo sido madre dos veces. Tenés los abdominales marcados y de hecho, sos instructora de strong by zumba. ¿Cómo nació ese interés por esa modalidad?

-El strong by es un entrenamiento funcional sincronizado con música electrónica, es de los que tienen la licencia de zumba, por eso dice "by zumba", pero de zumba no tiene nada. O sea, la señora que baila zumba en el gimnasio no puede hacer esta clase de entrenamiento porque se muere, queda con la lengua afuera. Lo puede hacer, pero después de un gran entrenamiento. Y nace porque con el entrenamiento funcional que empecé con Bruno Pérez sentí que me cambió el cuerpo radicalmente. Me "limó", me comprimió. Yo soy una mina grandota, pero me empezó a quedar un cuerpo más fitness. Cuando me llega la propuesta de Estados Unidos de ser la embajadora de strong by zumba, esta nueva disciplina de entrenamiento, dije: "Bárbaro, tengo que hacer el curso". Y lo hice. Es como el entrenamiento funcional, pero con electrónica, que hace que te exijas cada vez más y llegues al máximo de tu potencial.

"Lo de Stravaganza lo atraje porque le pedí al universo que me sacara el piloto automático, que me sacara de la zona de confort, donde estaba haciendo la plancha. El 21 de agosto hubo un eclipse, hice un ritual, lo pedí, y el 25 de agosto me llamó Flavio Mendoza".

-La de 2017 fue la última temporada de Bendita TV tras 13 años, un programa que se había convertido en clásico y que en su momento ganó el Iris de Oro. ¿Por qué terminó? 

-Capaz que terminó por esto que te decía, de estar haciendo la plancha. Necesitamos un año de descanso, todos. No termina definitivamente, es un parate. De hecho, si yo pienso en una dupla, pienso en el Piñe (Jorge Piñeyrúa). La decisión fue de todos, era algo que se venía charlando entre todos. Los números daban bien, los auspiciantes estaban, y creo que es cuando uno tiene que parar: cuando está arriba. Dijimos: "paremos un poco". 

-¿Cómo lo tomaste cuando te lo anunciaron? 

-Veníamos charlando y en un momento todo cuadró para decidirlo. Cuando me comunican la decisión tomada, no me sorprendió para nada, porque aparte tanto el Piñe como yo somos figuras del canal y podemos elegir qué hacer. Nos cuadraba parar ahora, además, porque el año que viene está el Mundial y cuando hay Mundial, todo se modifica. Era el año para parar. Y capaz que volver, pero volver renovados. 

-¿Hay planes de otro programa de TV? 

-Sigo con Escape Perfecto y voy a hacer teatro. Y entre marzo y abril estreno un unipersonal, con Alfredo Leirós. 

-¿Volverías a radicarte en Argentina? Tu esposo es de allá. ¿Qué tendría que pasar para que volvieras a cruzar el charco? 

-Una buena oferta de trabajo para cualquiera de los dos. No tengo rollos con moverme del país. Me voy a Argentina, como a Ecuador, Perú, Chile o donde sea, si es por trabajo y es algo que suma para la familia. No tengo apego a los lugares ni a las personas. 

-Le dijiste a Galería que ni loca te ponés una joggineta y una remera, ni andás con chancletas. "Porque sé que es un día de chancletear y no me saco las chancletas nunca más. Le tengo pavor a eso", dijiste. ¿Cree que eso está a un pasito de la desidia, de dejarse estar? 

-¡Es que es un camino de ida! Caería en el pozo de la joggineta, y no te la sacás nunca más. Y no hay nada más anti-erotizante que la joggineta... que me perdonen todos los uruguayos que aman andar de joggineta para los fines de semana, o las chancletas. Hay algo peor que son los hombres de crocs. Es aberrante. Leo (su esposo) cuando llega a su casa encuentra a su mujer bañada, perfumada, no producida ni maquillada, pero me gusta vestirme linda para él y hasta me pongo perfume para dormir. Me gusta que él llegue a su casa y me encuentre así, porque hay muchos hombres que manejan despacio al volver a su casa, porque en realidad no quieren volver a su casa, donde lo invade el olor a frito, la mujer está de joggineta, el tipo llega y se pone a ver fútbol, o peor: hay tipos mayores de 25 años que se ponen a jugar al play station. Entonces, no quiero caer en esos lugares comunes.

"No tengo rollos con moverme del país. Me voy a Argentina, a Ecuador, Perú, Chile o donde sea, si es por trabajo y si suma para la familia. No tengo apego a los lugares ni a las personas"

-No tenés Facebook, pero sos muy activa en Instagram donde 30.000 personas ven tus posteos diariamente, y algunos son posteos pagos como cuando promocionás productos de Conaprole. ¿Por qué no tenés Facebook y qué te atrae de Instagram? 

-Nunca tuve Facebook. El Twitter lo abrí a pedido de un productor, con el que estábamos haciendo una obra en Carlos Paz para promocionar la obra, y con Instagram me pasó algo parecido. Pero Instagram me gusta porque yo busco ideas para decorar y ahí busco y encuentro de decoración, de moda, comidas... El Facebook es para interactuar con alguien de la escuela, cuando era chica, yo que sé... ¿Qué puedo tener en común con alguien que fue mi compañero en segundo de escuela y que me busca en Facebook? 

-¿Cuándo te convertiste en empresaria? 

-Cuando me di cuenta que mi nombre vendía. Por ejemplo, cuando Si-Si me propuso hacer una línea de ropa interior y vendimos 50.000 conjuntos en un año. Eso fue hace cinco años. Después vendí con un perfume de Nuvó, con la crema dorada (una edición fabulosa), accesorios Gillad... todo eso. 

-Has dicho que preferís que tu esposo te peleé los números, cuando alguien te quiere contratar. Cuando estabas soltera, no tenías representante, y tu cachet lo peleabas vos misma. Desde que él maneja tus tarifas pasaste a ganar el triple. ¿Un hombre negocia mejor que una mujer temas de plata? 

-No, es sólo que él se dedica a eso. Si él fuera mecánico o cirujano, seguramente yo me pelearía mi cachet. Entonces, nadie mejor que él. Yo me dedico a la propuesta artística, él pelea los números. Yo charlo con Flavio (Mendoza), no con el productor. Ponerle precio a tu propio trabajo es raro, y si te lo pelea otro, es más frío: "Es tanto o no lo hace". Está bueno que él no tenga sentimientos en cuanto al proyecto, pero claro, al representar a su mujer, va a intentar sacar lo mejor de esa negociación.  

-Muchas veces te he escuchado hablar de energía y de fe, anteriormente me hablaste de metafísica. ¿Sos una mujer espiritual? 

-No sé si esa es la palabra. Yo diría que soy curiosa, me gusta estudiar sobre otras cosas, siento que hay una energía que todos tenemos y por ahí no le sacamos todo el potencial. Me gusta investigar todo eso. No tiene nada que ver con la fe católica, yo crecí en esa fe, fui bautizada, tomé la comunión, soy súper creyente y ante todo, confío en Dios, pero también en San Expedito, un santo que la Iglesia no lo tiene muy de su lado... pero a mí me ha ayudado mucho, el santo de las causas perdidas, de las causas justas. Pero también creo en lo que uno puede provocar, lo que uno puede generar, la fuerza interna que todos tenemos y a veces no desarrollamos. 

-¿Sos feliz? 

-Sí.

Por César Bianchi, Fotos de Stravaganza: Vito Callejón
Fuente: Montevideo Portal - 16.01.2018

miércoles, 10 de enero de 2018

Celebran con baile el éxito de Stravaganza en Punta del Este

El show alcanzó los 10.000 espectadores y las protagonistas Claudia Fernández, Abigail Pereira, Barbie Franco y Gisela Bernal lo festejaron con un divertido pase de baile.

 

Stravaganza llegó este fin de semana a 10.000 espectadores en Punta del Este. Las protagonistas femeninas del suceso teatral de la temporada lo celebraron con un baile que compartieron en las redes sociales. 

Las uruguayas Claudia Fernández y Abigail Pereira y las argentinas Gisela Bernal y Barbie Franco movieron las caderas al son de un pegadizo ritmo. 

"Alegria total por los 10.000 espectadores!!!", comentó Claudia sobre las imágenes.

martes, 9 de enero de 2018

Claudia Fernández: "Fue una sorpresa que Flavio Mendoza me haya convocado a mis 41 años"

La escultural vedette uruguaya encabeza "Stravaganza", en Punta del Este. En diálogo con Teleshow habló de cómo se preparó para este nuevo desafío, cómo cuida su físico y por qué decidió regresar a su país natal, entre otros temas. 

La modelo, actriz y vedette encabeza la obra “Stravaganza” en Punta del Este. “Cuando me llamó pensé que se había confundido”, reconoció con humildad


La escultural mujer explicó que el espectáculo “requiere de un esfuerzo físico muy grande”. “Trabajo con chicos muy jóvenes, de los cuales la mayoría son acróbatas y la tienen muy clara. Por suerte estoy contenida por un gran equipo”, agregó


“Me encantar compartir este espectáculo con tantos artistas uruguayos”, expresó la sensual uruguaya, quien comentó que recibió la convocatoria de Flavio en agosto y se estuvo preparando durante cuatro semanas en la Argentina


Claudia explicó que “venía haciendo un entrenamiento funcional desde hace un año y medio” y que ahora se ejercita con los profesores de acrobacia. “Siempre comí sano y estuve entrenada”, enfatizó


“Cuando formás una pareja hay que apostar a lo mejor para los dos. Yo seguí a la mía y acá estamos”, explicó con respecto a su decisión de dejar la Argentina para volver a su tierra natal


Consultada sobre la denuncia de acoso de Calu Rivero contra Juan Darthés, Claudia, quien hace algunos años confesó haber vivido una situación parecida, afirmó: “No conozco bien el caso de ellos, pero en general siempre ocurrió. El acoso en el ambiente artístico no pasa desde hace 5, 10 ó 15 años, sino desde mucho tiempo antes. En su momento, muchas actrices salieron a apoyarme y eso me ayudó”


Consultada sobre su colega y compatriota, Mónica Farro, Fernández evitó cualquier tipo de polémica y fue tajante al decir “no me interesa hablar de ese tema”

Con respecto a qué cosas extraña más de nuestro país, la también conductora y empresaria no tuvo dudas al respecto. “¡A mis amigos!”, exclamó. “A muchos los sigo viendo, porque voy bastante a Buenos Aires o ellos vienen a Montevideo”, agregó al respecto


“Son países totalmente diferentes. Somos parecidos, pero nada similares a la hora de vivir”, analizó sobre las diferencias entre la Argentina y Uruguay la artista, quien se encuentra preparando la nueva temporada de “Escape Perfecto” para el Canal 10 de Montevideo, para el que trabaja hace ya 15 años

Fotos: Christian Bochichio / Teleshow - 07.01.2018
Agradecimientos: Enjoy Punta del Este

lunes, 8 de enero de 2018

A los 41, Claudia Fernández sigue siendo una bomba

La vedette uruguaya encabeza la obra Stravaganza, de Flavio Mendoza. Pase y vea.



PUNTA DEL ESTE-URUGUAY (ANDigital) Como si el tiempo no pasase para ella, Claudia Fernández lució su escultural cuerpo en las playas de Punta del Este, nada menos que ¡a los 41 años de edad!


Uruguaya de nacimiento y vedette de profesión, Fernández encabeza el elenco de Stravaganza, la obra teatral que se ha transformado en un ícono y que creó Flavio Mendoza.

 

@cfernandezok #BsAs #back no falta nadaaaaaaa 💦💦💦 @stravaganzaok en @enjoypuntadeleste #diciembre Entradas en venta en @redutsuy @mendozaflavio #felizzzzz #lafuerzadelagua


@cfernandezok #lasculisueltas #stravagantes 😂😂😂 #amolas como nos divertimos @barbaritafranco21 @abigail_pereira_1 @giselabernaldeian #camarines


@EnjoyPde Esta noche te invitamos a disfrutar una nueva función de @stravaganzaPdeE en #EnjoyPuntadelEste @APereiralaunica @cfernandezok @Maxidelacruz @BernalGisela @BarbiFranco21

En una nota con el sitio Teleshow, acompañada por apetecibles postales de esta rubia debilidad, Claudia aseguró sentirse “sorprendida” por la convocatoria y reconoció: “Cuando me llamó pensé que se había confundido”.
 

Sobre el espectáculo en sí, sostuvo que Stravaganza “requiere de un esfuerzo físico muy grande”, y recalcó que “trabajo con chicos muy jóvenes, la mayoría son acróbatas y la tienen muy clara. Por suerte estoy contenida por un gran equipo”.


@cfernandezok Llueve 🌧 y te quedaste sin sol ☀️ #nooooo @vivianamendezmoda ⬅️👙 #puntaballena #uruguay #verano #fitnessgirl #fitnessmotivation #mamifit #41 

Para concluir, la vedette contó que “venía haciendo un entrenamiento funcional desde hace un año y medio”, y que ahora se ejercita con los profesores de acrobacia: “Siempre comí sano y estuve entrenada”, aclaró. A disfrutar de este verdadero monumento de mujer. (ANDigital)

Claudia Fernández deslumbra con su lomazo en Punta del Este



La despampanante vedette uruguaya Claudia Fernández expresó su felicidad por encabezar durante la temporada la obra "Stravaganza" en Punta del Este. La blonda reveló que "fue una sorpresa que Flavio Mendoza me haya convocado a los 41". Para este protagónico Fernández decidió prepararse con todo y mostró en una producción de Teleshow uno de los cuerpos más deslumbrantes del verano.






domingo, 7 de enero de 2018

CLAUDIA FERNÁNDEZ: "EL VERANO DE MI VIDA"

Para muchos las vacaciones son la época más esperada del año. Domingo convocó a cinco personalidades para que cuenten esos días de descanso que atesoran para siempre entre sus recuerdos. 

Claudia Fernández con su familia

Sin horarios. 

No es necesario conversar con ella, basta seguirla en Instagram para saber que aunque sea verano, Claudia Fernández no para de trabajar. Es parte del elenco de Stravaganza, un espectáculo acuático creado y dirigido por Flavio Mendoza, que este año dará más de cien funciones en Enjoy Conrad de Punta del Este. Claudia intercala el tiempo con sus hijos, Mía y Renzo, su marido Leonel Delménico, su papel como vedette en uno de los escenarios más famosos del país y, claro, saca un rato para ella, por ejemplo pintando para bajar la ansiedad. 

"Para mí el verano es sinónimo de disfrute, de amigos, de levantarse tarde, de poder almorzar a cualquier hora. Que no haya horarios es fundamental. Además es la época más linda porque me encanta el calor", dice Claudia para luego confesar que si bien es su estación favorita, no es muy amante de la playa, no le gusta la arena y que prefiere la piscina, aunque el mar le encanta.

Si tiene que pensar en un verano especial, elige cualquiera que esté con sus hijos. Los disfruta mucho en esta época porque en el año, entre el colegio y los trabajos se complica un poco más. Ahora tiene todo el día para jugar y recalca su pasión por vivir sin horarios. Incluso si no quieren almorzar, se levantan y preparan un "megadesayuno". "Las vacaciones son inolvidables siempre que esté con ellos". 

Después viene la nostalgia y los veranos de cuando era niña, otros que no olvida y que recrea en su cabeza: "Me encantaba quedarme patinando hasta las 12 de la noche en la cuadra, mientras todo el mundo sacaba la silla a la vereda y hasta la mesita con la tele. Sin duda para mí eso es el verano".

sábado, 6 de enero de 2018

Stravaganza con elenco de uruguayos

El mítico show de Flavio Mendoza se trasladó a Punta del Este, encabezado por Maxi de la Cruz, Claudia Fernández y más de 30 artistas en escena.


Cuando Claudia Fernández recibió la propuesta de sumarse a la versión puntaesteña de Stravaganza, no lo dudó. "La magnitud del show me impactó. Lo vi por primera vez en Carlos Paz en 2012 y quedé enamorada del espectáculo. Así que cuando Flavio Mendoza me llamó para convocarme, le dije que sí inmediatamente", cuenta. 

Bajo la dirección de su creador Flavio Mendoza, Stravaganza se estrenó a mediados de diciembre en Enjoy Punta del Este. Va todos los días de temporada, con excepción de los martes y los fines de semana, se presenta en función doble. Maxi de la Cruz lleva los hilos de humor de un show que apuesta a la espectacularidad a través de la acrobacia o la danza acuática, un género en el que Stravaganza ha sido pionera. 

Además de Claudia Fernández, el elenco está integrado por las argentinas Gisela Bernal y Barbie Franco, la uruguaya Abigail Pereira y más de 30 bailarines y acróbatas en escena. 

Aunque con retoques y actualizaciones, se trata del mismo show que rompió todos los récords en Buenos Aires y Carlos Paz años atrás. 

Para Fernández, que tuvo destacados pasajes por el teatro de revista porteño, su participación como bailarina en Stravaganza no implica estrictamente un regreso. "No hay plumas, ni vedette. No tiene nada que ver con el género de la revista. Es un espectáculo diferente y enfocado desde otro lugar", asegura. 

"Siempre dije que después de haber actuado en los 100 años del Maipo, para volver a bailar tenía que ser un proyecto realmente grande. Esto lo es", complementa.

La semejanza con una revista radica en que hay un humorista que lleva el hilo conductor y su nombre es Maxi de la Cruz, quien sí está regresando a Stravaganza. El cómico uruguayo fue parte del espectáculo por cuatro años, con sus presentaciones en Carlos Paz, Buenos Aires y giras por todo Argentina y también en Montevideo. 

"A mí me marcó un montón este show. Fue mucho tiempo y una experiencia increíble. Rompió todos los récords de taquilla. El escenario es una locura: es un espectáculo diferente, tiene de todo un poco y volver a hacerlo está buenísimo", cuenta el humorista. 

Maxi de la Cruz tiene varios monólogos y sketches de humor a lo largo del espectáculo, algunos armados por él mismo para la adaptación uruguaya. Hace personajes, interactúa con la pantalla y tiene participaciones musicales y hasta un sketch mudo. 

"El humor funciona. Y tiene una función muy importante porque da tiempo para que se cambien y se mueven los motores para cambiar los elementos de la escenografía", dice. 

Los técnicos también son clave en Stravaganza, para poner movilidad a los diferentes elementos escenográficos, impulsados en su mayoría con motores. 

Exigente

Claudia Fernández es 100% bailarina en Stravaganza Punta del Este. "Físicamente es un show muy exigente. Para un cuadro me tuve que entrenar en cintas, sin contar que hicimos muchos ensayos previos en Buenos Aires", revela. 

"Lo más desafiante fue poder entrenar y estar a la altura del show. Es un espectáculo de locos, fabuloso, nunca visto. Que me hayan convocado fue increíble para mí"

Que se haya trasladado a Punta del Este también fue decisivo para ella. "Me vino bárbaro para combinar familia con el trabajo", dijo la conductora, quien lleva varios veranos sin hacer temporada teatral y vacacionando en familia en Punta Ballena. 

Maxi de la Cruz cree que esta versión de Stravaganza quedó muy "compacta y contundente. No sobra nada". 

"Pasa mucha cosa. Dura una hora y 20 minutos y está al palo. Es buenísimo cuando pasa eso", agrega. 

"El elenco está muy bueno. Con muchos no nos conocíamos, pero congeniamos muy rápidamente", asegura el humorista. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

jueves, 21 de diciembre de 2017

Claudia Fernández y Gisela Bernal, radiantes en Punta del Este

Compañeras en Stravaganza, la uruguaya y la argentina aprovechan para pasar tiempo juntas 

Claudia Fernández y Gisela Bernal en Punta del Este

Claudia Fernández y Gisela Bernal son dos de las figuras del espectáculo que hace días están instaladas en Punta del Este, básicamente por trabajo: las dos son parte de Stravaganza, el espectáculo que anima esta temporada las noches de Enjoy Conrad


Sin embargo, más allá del trabajo hay tiempo para el placer y para disfrutar de un rato al sol y al aire libre. Y si es juntas mejor, según los registros que compartieron ambas en sus redes sociales.


La uruguaya y la argentina fueron juntas con sus hijos a Solanas, y dejaron prueba en sus cuentas de Instagram, donde se las vio radiantes y felices.

martes, 24 de octubre de 2017

Dazzler Montevideo fue elegido por Claudia Fernández para su primera MasterClass

DE PRIMERA MANO
Más de cien mujeres asistieron al exclusivo entrenamiento de la conductora televisiva en la disciplina Strong by Zumba. 


Con un amplio despliegue de luces y música, la conductora televisiva Claudia Fernández recibió en el hotel Dazzler Montevideo a más de cien mujeres que se acercaron para participar de su primera MasterClass Strong by Zumba.

En su debut como embajadora de la nueva disciplina, Fernández presentó esta versión renovada del Zumba Fitness, que aumenta la exigencia para quemar más calorías, tonificar el cuerpo y desarrollar una mayor resistencia física.


Junto a la instructora Natalia Valverde, la comunicadora lideró las distintas secuencias de movimientos, que estuvieron sincronizadas por una guía musical especialmente diseñada para invitar a moverse. 

Acompañaron la instancia Bimbo, la nutricionista Analía Martín, Conaprole, Creditel y la organización Pura Vida.


El hotel Dazzler Montevideo dispuso de paquetes promocionales para descansar y relejarse en sus instalaciones, que cuenta con 249 habitaciones, una terraza con piscina, spa, gimnasio, salones para eventos y estacionamiento para 144 autos.

Fuente: Montevideo Portal - 24.10.2017

martes, 17 de octubre de 2017

Claudia Fernández se lanza como instructora de Strong by Zumba



La actriz y conductora de televisión Claudia Fernández suma un nuevo desafío a su carrera, ahora se convertirá en instructora de Strong by Zumba y brindará una clase magistral. Strong by Zumba es una nueva versión de la disciplina Zumba Fitness, un estilo de entrenamiento aún joven en Uruguay, pero que al igual que en el resto del mundo ha causado furor. Su explosivo éxito permitió a sus creadores lanzar el nuevo programa de entrenamiento que apuesta a movimientos combinados con una guía musical, pero ahora con una mayor intensidad, lo que permite quemar calorías, tonificar el cuerpo, aumentar la coordinación y la resistencia. 

La exclusiva MasterClass propondrá ponerse en movimiento con un revolucionario entrenamiento de elevada exigencia que combinando diversas secuencias para trabajar con el peso del cuerpo. De esta manera, el acondicionamiento muscular, los ejercicios cardiovasculares y los pasos pliométricos e isométricos son sincronizados a través de propuestas musicales diseñadas para acompañar el movimiento. 

La instancia, que durará aproximadamente una hora y cuarto, se realizará el sábado 21 de octubre a las 19 horas en el hotel Dazzler Montevideo. Las entradas pueden ser adquiridas en Red UTS, locales de Redpagos y Tienda Inglesa a un precio de $ 700, y pueden ser financiadas con Visa, MasterCard y Amex.

Por su parte, Dazzler Montevideo ofrece paquetes promocionales para que los interesados conozcan la nueva disciplina y cuenten con un espacio para descansar y relajarse en el establecimiento hotelero. Las propuestas consisten en entrada a la MasterClass y un Day Spa a USD 80, o entrada a la MasterClass más una noche en el hotel a USD 100. 

El establecimiento cuenta con 249 habitaciones, una terraza con piscina, spa, gimnasio, salones para eventos y estacionamiento para 144 autos.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Claudia Fernández revela feroz interna con un compañero de Canal 10

INCOMODIDAD. 
La conductora de Bendita Tv recordó que otra figura de su propio canal se quiso quedar con su trabajo

No es novedad que Claudia Fernández no se guarda nada. Lo volvió a demostrar en una picante entrevista en la revista Galería, en la que sacó a la luz una fuerte interna con un compañero de Canal 10.

Según relató la conductora de Bendita Tv, cuando el canal le ofreció tomar las riendas del ciclo Escape Perfecto famosos hubo otro conductor del canal que se comunicó con el productor para cuestionar que la hayan elegido a ella y no a él. 

"Esta persona le dijo al productor: 'Ey, ¿por qué está ella y no estoy yo si siempre lo condujo un hombre?'", recordó Claudia. Y concluyó: "Serruchada de patas mal". ¡Qué momento!

jueves, 21 de septiembre de 2017

Claudia Fernández: “Si hablara perfecto inglés, hoy estaría en Hollywood”

Cumple 15 años en Canal 10; habla de su familia, su perfil como empresaria y de cómo en Instagram se muestra tal cual es.
 Pia Supervielle

Foto Leo Barizzoni

Primero fue Claudia de pelo largo, planchado, caoba, raya al medio. La mirada chispeante, por momentos un tanto inocente. El cuerpo pequeño, los brazos flacos, 56 kilos, las poses de modelo de los 90. Después fue Claudia con algunas mechas rubias, ondas en las puntas. La mirada, tal vez, más desafiante. Allí estaba la mujer que era capaz de comerse el mundo mientras aparecía con una cámara que le mostraba su cola invencible al prime time de Canal 10 en Dale con Todo. Un tiempo más tarde llegó Buenos Aires y con ella el platinado. Aparecieron Reina Reech, Gerardo Sofovich, Marcelo Tinelli y sus Bailando y Patinando por un Sueño. Claudia de cerquillo, rulos de buclera, la mirada aún más desafiante, sin envidiarle nada a cualquiera de sus pares argentinas, haciendo su show mientras de fondo se escuchaban frases como “El monumento a Artigas”, “no la devolvemos más”. Y llegó el Maipo y la celebración de los 100 años del teatro con Antonio Gasalla al frente. Hubo tacos, conchero, purpurina, brillos, plumas. El sueño de Claudia vuelto realidad. Años admirando —como lo hacía su abuela Pola— a Nélida Lobato estampada en la pared de la casa donde se crio, los deseos de una niña de Punta de Rieles queriendo ser esa mujer cuando fuera grande mientras los demás a su alrededor decían lo mismo de siempre: médico, maestra, bombero. Ella no. Ella iba a terminar almorzando con Mirtha, en el living de Susana. Y así sucedió. Lo vimos todos por televisión. 

Ahora Claudia —41 años, casada con Leonel Delménico, madre de Mía y de Renzo, conductora de Bendita TV, 135.000 seguidores en Instagram, lo más cercano a una diva nacional— abre la puerta de su apartamento en Malvín. Tiene el pelo atado en un moño, ya no es tan rubio ni tan largo. No hay maquillaje ni tacos. Lleva puesta una remera rosada con una estampa que dice: Amor eterno. Jeans rasgados. Uno de los últimos modelos Superstar de Adidas. Claudia Fernández sin pantalla de por medio, en su versión de entrecasa, preparando el café, silenciando el celular, pidiéndole a Mía que no pelee a su hermano. Ahí está la versión sin artificios de la mujer que vemos —y creemos conocer— a través de la televisión, arriba de un escenario, del otro lado de un celular. 

Es lunes y en la casa de la familia Delménico Fernández hay dos niños de siete y tres años con gripe desde hace una semana. El aire es armónico. En el living los tonos son claros, mucha madera, mucho crudo. Sobre la mesa ratona, una lupa gigante, un manojo de llaves viejas, un pincel, el libro Soy, de Susette Kok, en el que Claudia fue retratada; poco más. No hay fotos (el álbum de casamiento jamás fue impreso, las imágenes de su vida están en la casa de sus abuelos, las de su vida familiar en Instagram) ni juguetes (“ellos tienen sus espacios para jugar, si no, te van copando la casa y después llego y estoy pateando autitos”, dice). Es lunes y en el espacio familiar no hay nadie más que Claudia y sus hijos. 

—Hay gente que fantasea que vivo con asistentes. No tengo una mujer escondida en la cocina. Hay gente que me pregunta si el guiso lo hice yo. Viene una señora tres veces por semana. Los dos tenemos un TOC con el orden y la limpieza. No puedo levantarme y no tender la cama. Mía, los sábados y los domingos se hace la cama ella. Es un bien para ella. A mí me criaron así. Mi abuela siempre decía: “Dios quiera que tengas la suerte de que te hagan todo, pero cómo vas a saber si te lo hacen bien o mal si vos antes no sabés cómo hacerlo”. Hay cosas que las quiero hacer yo. No me gusta que me cocinen, para mí no es tedioso —dice. 

La receta de tallarines de su abuela impresa en vinílico en la pared blanca de su cocina lo confirma. También el paso a paso que subió a Instagram del pan de banana y avena en un molde con la cara de Mickey que hizo el último jueves. Claudia es esa mezcla difícil de encasillar. Es la madre que lleva a sus hijos a los Dumbos voladores del Parque Rodó en vacaciones de setiembre, la mujer que se enfunda en un impactante vestido negro para salir al aire en Canal 10, la amiga que acompaña a Dady Brieva a cantar tango en Fun Fun una noche, la deportista incansable que se certificó como instructora del método Strong by Zumba para dar una serie de masterclass el próximo mes, la artista que necesita el riesgo en el trabajo, el ser que busca un refugio en su casa como si fuera la guarida, la esposa que dice siempre tener un factor sorpresa para su marido.



¿Cómo se va modificando su estilo según el rol de mujer que ocupa? 

Cambio como lo hacemos todas las mujeres. Las mujeres somos todo al mismo tiempo. Yo, por ejemplo, no me maquillo para la vida, nunca me vas a ver en el cine maquillada, a lo sumo me pinto la boca de color, que es lo que me gusta, detesto ponerme base, corrector. Cuando toda la vida te están produciendo lo que busco es la comodidad. Pero nunca me vas a ver con una joggineta y una remera así nomás, porque me deprimo. No me gusta verme así como tampoco me gusta verlo a mi marido así. Si llego un día y lo veo de jogging, tirado en un sillón y mirando fútbol, agarro la valija y me voy. No me casé para eso. Me imagino que a él le debe pasar lo mismo. Soy muy cuidadosa con la piel; me gusta enseguida de ducharme ponerme una linda crema. Uso perfume para dormir. Es una costumbre que tengo. Y lo hago siempre en la nuca porque sé que él está atrás. Es un perfume que no es el mismo que uso para la calle. También con los embarazos, cuando me daban el alta llegaba, y lo primero que hacía era vestirme. Yo decía: “Claudia, vestite, aunque te duela”. Porque sé que es un día de chancletear y no me saco la chancleta nunca más. Le tengo pavor a eso y a la rutina. 

¿Por qué le da miedo el chancleteo?

Porque no quiero ser una infeliz. Lo tengo clarísimo. Miro alrededor y veo mucha gente infeliz e insatisfecha. Si vos sos feliz no tenés por qué agredir al otro. Porque no te sale. A mí me ha pasado de estar en reuniones sociales y ver a gente en ese estado y pensar: “Me muero si llego a esto”. No quiero eso para mi vida y eso que cocino todos los días, hago lo que hace cualquier mujer o cualquier ama de casa. Pero no me ato a la rutina.

¿Cómo convive con ese odio que percibe en las redes sociales?

Aprendí con el tiempo que no puedo hacerme cargo de lo que provoco en el otro. Cuando vos criticás mucho una característica de alguien capaz que es porque es lo que a vos te molesta de vos mismo. Hay mucha gente de la que me alejé porque me aburrí de que todas las cenas se redujeran a hablar mal de alguien. Todos los días me esfuerzo por no hablar mal de alguien que no conozco.

¿Nunca le afecta lo que dicen o escriben? 

A mí no me puede influir nada lo que me diga un perfecto desconocido. Sí me influye o me hiere lo que me dicen Leo, mi hermana, mi hermano, mi abuelo. 

Claudia no tiene Facebook. Su primera red social fue Twitter. Le hicieron una cuenta mientras trabajaba en una obra en Carlos Paz. La usa poco. Entra, lee las noticias y se va. Su red de cabecera es Instagram. Con 76% de seguidores mujeres y 24% de hombres, promedio de edad de entre 24 y 35 años, un fuerte alcance en Montevideo y después en Buenos Aires, sus historias son vistas a diario por más de 30.000 personas. Sus videos de entrenamiento funcional, por ejemplo, son tan exitosos que han logrado que decenas de personas optaran por seguir sus pasos y llenan las clases de Funcional Mvd. 

Hace un año y medio que descubrió este entrenamiento. Lo practica tres veces por semana y lo complementa haciendo aparatos en piernas y cola los martes y jueves. Claudia dice siempre que el funcional le cambió la vida después del nacimiento de Renzo. De Mía se recuperó muy rápido, pero con su segundo hijo no fue tan sencillo. No se reconocía el cuerpo y lloraba en el baño mirándose en el espejo, creyendo que nunca iba a volver a estar igual. El trabajo le llevó más de un año. Su cuerpo no está igual que antes de Renzo. Está mejor. Lo dice ella. Las fotos y videos de Instagram lo confirman.

—En Instagram soy yo totalmente. A veces hay gente que me dice: “No pusiste nada sobre el atentado”. Y cuando no lo siento no lo hago, no hago las cosas para que los otros miren y digan: “Ah, qué bien, Claudia”. Hago lo que a mí me nace y lo que no me nace no lo hago. No me guío por el afuera más allá de lo que la gente espera.


Elige qué mostrar. Dice que es tan solo el 10% de lo que hace a diario y que sus hijos aparecen porque quieren (“Mía ahora está más grande, entonces no le va tanto, por eso sale menos”, cuenta). Da recomendaciones, comparte recetas, responde mensajes sobre dónde comprar tal o cual cosa, se muestra en las clases de pintura de Gastón Izaguirre y se encarga ella misma de subir contenidos pagos que hace, entre otros, para Conaprole. 

¿Se reconoce como empresaria? 

Soy superempresaria. No es lo que más me atrae, porque primero soy artista. Si a mí me ofrecen un proyecto artístico que me gusta no pregunto cuánto voy a cobrar. Si me apasiona, después le digo a Leo que vaya a hablar de números. Es el que me cierra los contratos porque a mí no me gusta hablar de plata. A mí me pasó de rechazar ofertas económicamente muy buenas porque no me gustaba lo que tenía que hacer artísticamente y no lo hice. Hay que seguir los instintos. 

¿En Argentina no tenía representante?

No, no, no, para nada. Hay representantes que tienen cinco chicas que están en el momento y cinco que no. ¿Cómo actúa él? Le vienen a pedir una de sus artistas fuertes y entonces responde: “Bueno, pero meteme a estas otras dos en un papelito más chiquito y te cobro un poco menos por la primera”. Y a mí eso no me va. Yo en Argentina fui, peleé por lo mío, siempre me manejé sola. Hasta que conocí a Leo. Desde que estoy con él pasé a ganar el triple o más.

¿Qué tan salvaje es el mundo del espectáculo bonaerense? 

Creo que en comparación, acá es peor. Porque somos tan pocos que a veces me asusta cómo suceden ciertas cosas. Allá tiene sentido que sea así porque hay 15.000 esperando un puesto. Es una selva. En Nueva York es igual, no podés enfermarte un día porque hay alguien que está esperando que te pase para pisarte la cabeza y quedarse con ese puesto. 

¿Y acá hay gente que está esperando que falle para quedarse con su trabajo? 

A mí me pasó con un compañero, por decirlo de alguna manera, del canal. Cuando me llaman de Escape Perfecto Famosos para conducir, esta persona le dijo al productor: “Ey, ¿por qué está ella y no estoy yo si siempre lo condujo un hombre?”. Serruchada de patas mal. Claro que es voraz, lo que pasa que acá no se dice, no te enterás. Porque no voy al programa de (Luis Alberto) Carballo a contarlo. 

¿Los programas de chimentos argentinos colaboran, entonces?

Son una picadora de carne. A mí me preguntan sobre el Bailando. Yo ahora no sé mucho cómo está el programa, lo que sí sé es el funcionamiento. 

¿Cómo era formar parte de ese engranaje? 

Hice mi juego cuando lo tenía que hacer. Entré y salí varias veces. Y cuando tuve lo que más quise, me abrí. Lo hice mientras estaba soltera y la verdad es que no me importaba nada y no tenía nada que perder. ¿Por qué entré al Bailando? Porque Nazarena Vélez, haciendo la gira de El champagne las pone mimosas —donde yo también estaba— se quiebra el dedo un sábado y tenía que bailar en vivo el duelo el lunes. Gerardo (Sofovich) en esa época era el presidente del jurado y dijo: “La reemplaza Claudia Fernández porque tengo que seguir hablando de mi obra”. Es un negocio. Así entré, si no, no hubiera entrado. Y lo hice porque necesitaba la plata y ganar popularidad en Argentina, donde no me conocía nadie. Hoy no lo hago más y eso que me han llamado para que vaya al Bailando a bailar con Leo. No tengo necesidad. No quiero que venga una demente a decir cualquier cosa de mi familia, porque mi instinto es comérmelas crudas. Ni que hablar que Leo me manda a la mierda.

¿Lo que más quería en su vida era conocer a alguien, casarse y tener una familia? 

Así como jugaba a ser vedette, tenía no sé cuántas bebés y les hacía la comidita. El concepto de querer formar una familia lo tuve desde siempre. Hoy estoy plena. Siento que estuve anestesiada por muchos años. Sí, viví a full, me reí, disfruté, me divertí, la pasé bomba, pero bajo un efecto de anestesia. Digamos que ahora desperté. Estoy rodeada de amor y es lo que más cuido en el mundo. El tatuaje que tengo en la espalda dice: “La vida a veces te anestesia para que al despertar te sorprendas al descubrirte”. Hice todo un proceso de descubrimiento y hoy, a los 41 años, lo sé. Yo me nutro, me alimento de lo espiritual, de lo que verdaderamente queda.

Claudia habla mucho del universo, la energía, la fe. Es católica, no de ir a misa todos los domingos, pero sí muy devota de la Virgen María y de San Expedito y San Pancracio. En la mesa de luz de su cuarto tiene una Virgen y en la cocina una figura de San Expedito rodeado de varios rosarios, uno de su abuela, el de su marido, cuando tomó la Comunión y otro que le regaló su dentista. 

Antes de quedarse embarazada de su primera hija, Claudia supo que iba a ser nena. Antes de que la ecografía le dijera que Renzo iba a ser Renzo, ella ya sabía que estaba esperando un varón. Antes de volverse a vivir definitivamente a Montevideo, después de nueve años de trabajar en Buenos Aires y de cruzar el río todas las semanas para conducir Bendita TV, Claudia imaginó un hogar que mirara hacia el infinito del mar.

—Nada de lo que pasa en mi vida es una casualidad. No tenemos noción del poder que tiene la mente, para bien y para mal. Uno decreta, a veces, sin darse cuenta. 

¿Dónde están o estuvieron sus momentos de debilidad? 

Mis llantos han tenido que ver con trabajo y con mi familia también. Vengo muy apaleada, pero siempre trato de sacarle lo positivo. Tengo mis momentos vulnerables, lo que no dejo es que me ganen. Si yo me quedo con la parte triste de mi vida estaría tirada en la cama, diciendo que la vida es una mierda, pensando que no todo el mundo tiene las mismas oportunidades. Y así no le gano a nadie. 

Hay algo fuerte en ella. Una fortaleza que va más allá de su capacidad física. Tiene que ver con su constancia; con esa frase que le dice todas las veces que sea necesario a su hija Mía: “No bajes los brazos”; con esa certeza irrefutable de que puede llegar lejos, que siempre se puede ir a más; con su comentario contundente: “Si hablara perfecto inglés, hoy estaría en Hollywood. No lo dudes”.

Fotos: Leo Barizzoni. Producción: SofÍa Miranda. Peinado: Laura Ruiz Díaz - Tel. 098 413 931. Maquillaje: Leonel Aita Musi - Tel. 099 156284. Agradecemos a Sofitel Montevideo y a Magma por su colaboración en esta producción.