martes, 24 de octubre de 2017

Dazzler Montevideo fue elegido por Claudia Fernández para su primera MasterClass

DE PRIMERA MANO
Más de cien mujeres asistieron al exclusivo entrenamiento de la conductora televisiva en la disciplina Strong by Zumba. 


Con un amplio despliegue de luces y música, la conductora televisiva Claudia Fernández recibió en el hotel Dazzler Montevideo a más de cien mujeres que se acercaron para participar de su primera MasterClass Strong by Zumba.

En su debut como embajadora de la nueva disciplina, Fernández presentó esta versión renovada del Zumba Fitness, que aumenta la exigencia para quemar más calorías, tonificar el cuerpo y desarrollar una mayor resistencia física.


Junto a la instructora Natalia Valverde, la comunicadora lideró las distintas secuencias de movimientos, que estuvieron sincronizadas por una guía musical especialmente diseñada para invitar a moverse. 

Acompañaron la instancia Bimbo, la nutricionista Analía Martín, Conaprole, Creditel y la organización Pura Vida.


El hotel Dazzler Montevideo dispuso de paquetes promocionales para descansar y relejarse en sus instalaciones, que cuenta con 249 habitaciones, una terraza con piscina, spa, gimnasio, salones para eventos y estacionamiento para 144 autos.

Fuente: Montevideo Portal - 24.10.2017

martes, 17 de octubre de 2017

Claudia Fernández se lanza como instructora de Strong by Zumba



La actriz y conductora de televisión Claudia Fernández suma un nuevo desafío a su carrera, ahora se convertirá en instructora de Strong by Zumba y brindará una clase magistral. Strong by Zumba es una nueva versión de la disciplina Zumba Fitness, un estilo de entrenamiento aún joven en Uruguay, pero que al igual que en el resto del mundo ha causado furor. Su explosivo éxito permitió a sus creadores lanzar el nuevo programa de entrenamiento que apuesta a movimientos combinados con una guía musical, pero ahora con una mayor intensidad, lo que permite quemar calorías, tonificar el cuerpo, aumentar la coordinación y la resistencia. 

La exclusiva MasterClass propondrá ponerse en movimiento con un revolucionario entrenamiento de elevada exigencia que combinando diversas secuencias para trabajar con el peso del cuerpo. De esta manera, el acondicionamiento muscular, los ejercicios cardiovasculares y los pasos pliométricos e isométricos son sincronizados a través de propuestas musicales diseñadas para acompañar el movimiento. 

La instancia, que durará aproximadamente una hora y cuarto, se realizará el sábado 21 de octubre a las 19 horas en el hotel Dazzler Montevideo. Las entradas pueden ser adquiridas en Red UTS, locales de Redpagos y Tienda Inglesa a un precio de $ 700, y pueden ser financiadas con Visa, MasterCard y Amex.

Por su parte, Dazzler Montevideo ofrece paquetes promocionales para que los interesados conozcan la nueva disciplina y cuenten con un espacio para descansar y relajarse en el establecimiento hotelero. Las propuestas consisten en entrada a la MasterClass y un Day Spa a USD 80, o entrada a la MasterClass más una noche en el hotel a USD 100. 

El establecimiento cuenta con 249 habitaciones, una terraza con piscina, spa, gimnasio, salones para eventos y estacionamiento para 144 autos.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Claudia Fernández revela feroz interna con un compañero de Canal 10

INCOMODIDAD. 
La conductora de Bendita Tv recordó que otra figura de su propio canal se quiso quedar con su trabajo

No es novedad que Claudia Fernández no se guarda nada. Lo volvió a demostrar en una picante entrevista en la revista Galería, en la que sacó a la luz una fuerte interna con un compañero de Canal 10.

Según relató la conductora de Bendita Tv, cuando el canal le ofreció tomar las riendas del ciclo Escape Perfecto famosos hubo otro conductor del canal que se comunicó con el productor para cuestionar que la hayan elegido a ella y no a él. 

"Esta persona le dijo al productor: 'Ey, ¿por qué está ella y no estoy yo si siempre lo condujo un hombre?'", recordó Claudia. Y concluyó: "Serruchada de patas mal". ¡Qué momento!

jueves, 21 de septiembre de 2017

Claudia Fernández: “Si hablara perfecto inglés, hoy estaría en Hollywood”

Cumple 15 años en Canal 10; habla de su familia, su perfil como empresaria y de cómo en Instagram se muestra tal cual es.
 Pia Supervielle

Foto Leo Barizzoni

Primero fue Claudia de pelo largo, planchado, caoba, raya al medio. La mirada chispeante, por momentos un tanto inocente. El cuerpo pequeño, los brazos flacos, 56 kilos, las poses de modelo de los 90. Después fue Claudia con algunas mechas rubias, ondas en las puntas. La mirada, tal vez, más desafiante. Allí estaba la mujer que era capaz de comerse el mundo mientras aparecía con una cámara que le mostraba su cola invencible al prime time de Canal 10 en Dale con Todo. Un tiempo más tarde llegó Buenos Aires y con ella el platinado. Aparecieron Reina Reech, Gerardo Sofovich, Marcelo Tinelli y sus Bailando y Patinando por un Sueño. Claudia de cerquillo, rulos de buclera, la mirada aún más desafiante, sin envidiarle nada a cualquiera de sus pares argentinas, haciendo su show mientras de fondo se escuchaban frases como “El monumento a Artigas”, “no la devolvemos más”. Y llegó el Maipo y la celebración de los 100 años del teatro con Antonio Gasalla al frente. Hubo tacos, conchero, purpurina, brillos, plumas. El sueño de Claudia vuelto realidad. Años admirando —como lo hacía su abuela Pola— a Nélida Lobato estampada en la pared de la casa donde se crio, los deseos de una niña de Punta de Rieles queriendo ser esa mujer cuando fuera grande mientras los demás a su alrededor decían lo mismo de siempre: médico, maestra, bombero. Ella no. Ella iba a terminar almorzando con Mirtha, en el living de Susana. Y así sucedió. Lo vimos todos por televisión. 

Ahora Claudia —41 años, casada con Leonel Delménico, madre de Mía y de Renzo, conductora de Bendita TV, 135.000 seguidores en Instagram, lo más cercano a una diva nacional— abre la puerta de su apartamento en Malvín. Tiene el pelo atado en un moño, ya no es tan rubio ni tan largo. No hay maquillaje ni tacos. Lleva puesta una remera rosada con una estampa que dice: Amor eterno. Jeans rasgados. Uno de los últimos modelos Superstar de Adidas. Claudia Fernández sin pantalla de por medio, en su versión de entrecasa, preparando el café, silenciando el celular, pidiéndole a Mía que no pelee a su hermano. Ahí está la versión sin artificios de la mujer que vemos —y creemos conocer— a través de la televisión, arriba de un escenario, del otro lado de un celular. 

Es lunes y en la casa de la familia Delménico Fernández hay dos niños de siete y tres años con gripe desde hace una semana. El aire es armónico. En el living los tonos son claros, mucha madera, mucho crudo. Sobre la mesa ratona, una lupa gigante, un manojo de llaves viejas, un pincel, el libro Soy, de Susette Kok, en el que Claudia fue retratada; poco más. No hay fotos (el álbum de casamiento jamás fue impreso, las imágenes de su vida están en la casa de sus abuelos, las de su vida familiar en Instagram) ni juguetes (“ellos tienen sus espacios para jugar, si no, te van copando la casa y después llego y estoy pateando autitos”, dice). Es lunes y en el espacio familiar no hay nadie más que Claudia y sus hijos. 

—Hay gente que fantasea que vivo con asistentes. No tengo una mujer escondida en la cocina. Hay gente que me pregunta si el guiso lo hice yo. Viene una señora tres veces por semana. Los dos tenemos un TOC con el orden y la limpieza. No puedo levantarme y no tender la cama. Mía, los sábados y los domingos se hace la cama ella. Es un bien para ella. A mí me criaron así. Mi abuela siempre decía: “Dios quiera que tengas la suerte de que te hagan todo, pero cómo vas a saber si te lo hacen bien o mal si vos antes no sabés cómo hacerlo”. Hay cosas que las quiero hacer yo. No me gusta que me cocinen, para mí no es tedioso —dice. 

La receta de tallarines de su abuela impresa en vinílico en la pared blanca de su cocina lo confirma. También el paso a paso que subió a Instagram del pan de banana y avena en un molde con la cara de Mickey que hizo el último jueves. Claudia es esa mezcla difícil de encasillar. Es la madre que lleva a sus hijos a los Dumbos voladores del Parque Rodó en vacaciones de setiembre, la mujer que se enfunda en un impactante vestido negro para salir al aire en Canal 10, la amiga que acompaña a Dady Brieva a cantar tango en Fun Fun una noche, la deportista incansable que se certificó como instructora del método Strong by Zumba para dar una serie de masterclass el próximo mes, la artista que necesita el riesgo en el trabajo, el ser que busca un refugio en su casa como si fuera la guarida, la esposa que dice siempre tener un factor sorpresa para su marido.



¿Cómo se va modificando su estilo según el rol de mujer que ocupa? 

Cambio como lo hacemos todas las mujeres. Las mujeres somos todo al mismo tiempo. Yo, por ejemplo, no me maquillo para la vida, nunca me vas a ver en el cine maquillada, a lo sumo me pinto la boca de color, que es lo que me gusta, detesto ponerme base, corrector. Cuando toda la vida te están produciendo lo que busco es la comodidad. Pero nunca me vas a ver con una joggineta y una remera así nomás, porque me deprimo. No me gusta verme así como tampoco me gusta verlo a mi marido así. Si llego un día y lo veo de jogging, tirado en un sillón y mirando fútbol, agarro la valija y me voy. No me casé para eso. Me imagino que a él le debe pasar lo mismo. Soy muy cuidadosa con la piel; me gusta enseguida de ducharme ponerme una linda crema. Uso perfume para dormir. Es una costumbre que tengo. Y lo hago siempre en la nuca porque sé que él está atrás. Es un perfume que no es el mismo que uso para la calle. También con los embarazos, cuando me daban el alta llegaba, y lo primero que hacía era vestirme. Yo decía: “Claudia, vestite, aunque te duela”. Porque sé que es un día de chancletear y no me saco la chancleta nunca más. Le tengo pavor a eso y a la rutina. 

¿Por qué le da miedo el chancleteo?

Porque no quiero ser una infeliz. Lo tengo clarísimo. Miro alrededor y veo mucha gente infeliz e insatisfecha. Si vos sos feliz no tenés por qué agredir al otro. Porque no te sale. A mí me ha pasado de estar en reuniones sociales y ver a gente en ese estado y pensar: “Me muero si llego a esto”. No quiero eso para mi vida y eso que cocino todos los días, hago lo que hace cualquier mujer o cualquier ama de casa. Pero no me ato a la rutina.

¿Cómo convive con ese odio que percibe en las redes sociales?

Aprendí con el tiempo que no puedo hacerme cargo de lo que provoco en el otro. Cuando vos criticás mucho una característica de alguien capaz que es porque es lo que a vos te molesta de vos mismo. Hay mucha gente de la que me alejé porque me aburrí de que todas las cenas se redujeran a hablar mal de alguien. Todos los días me esfuerzo por no hablar mal de alguien que no conozco.

¿Nunca le afecta lo que dicen o escriben? 

A mí no me puede influir nada lo que me diga un perfecto desconocido. Sí me influye o me hiere lo que me dicen Leo, mi hermana, mi hermano, mi abuelo. 

Claudia no tiene Facebook. Su primera red social fue Twitter. Le hicieron una cuenta mientras trabajaba en una obra en Carlos Paz. La usa poco. Entra, lee las noticias y se va. Su red de cabecera es Instagram. Con 76% de seguidores mujeres y 24% de hombres, promedio de edad de entre 24 y 35 años, un fuerte alcance en Montevideo y después en Buenos Aires, sus historias son vistas a diario por más de 30.000 personas. Sus videos de entrenamiento funcional, por ejemplo, son tan exitosos que han logrado que decenas de personas optaran por seguir sus pasos y llenan las clases de Funcional Mvd. 

Hace un año y medio que descubrió este entrenamiento. Lo practica tres veces por semana y lo complementa haciendo aparatos en piernas y cola los martes y jueves. Claudia dice siempre que el funcional le cambió la vida después del nacimiento de Renzo. De Mía se recuperó muy rápido, pero con su segundo hijo no fue tan sencillo. No se reconocía el cuerpo y lloraba en el baño mirándose en el espejo, creyendo que nunca iba a volver a estar igual. El trabajo le llevó más de un año. Su cuerpo no está igual que antes de Renzo. Está mejor. Lo dice ella. Las fotos y videos de Instagram lo confirman.

—En Instagram soy yo totalmente. A veces hay gente que me dice: “No pusiste nada sobre el atentado”. Y cuando no lo siento no lo hago, no hago las cosas para que los otros miren y digan: “Ah, qué bien, Claudia”. Hago lo que a mí me nace y lo que no me nace no lo hago. No me guío por el afuera más allá de lo que la gente espera.


Elige qué mostrar. Dice que es tan solo el 10% de lo que hace a diario y que sus hijos aparecen porque quieren (“Mía ahora está más grande, entonces no le va tanto, por eso sale menos”, cuenta). Da recomendaciones, comparte recetas, responde mensajes sobre dónde comprar tal o cual cosa, se muestra en las clases de pintura de Gastón Izaguirre y se encarga ella misma de subir contenidos pagos que hace, entre otros, para Conaprole. 

¿Se reconoce como empresaria? 

Soy superempresaria. No es lo que más me atrae, porque primero soy artista. Si a mí me ofrecen un proyecto artístico que me gusta no pregunto cuánto voy a cobrar. Si me apasiona, después le digo a Leo que vaya a hablar de números. Es el que me cierra los contratos porque a mí no me gusta hablar de plata. A mí me pasó de rechazar ofertas económicamente muy buenas porque no me gustaba lo que tenía que hacer artísticamente y no lo hice. Hay que seguir los instintos. 

¿En Argentina no tenía representante?

No, no, no, para nada. Hay representantes que tienen cinco chicas que están en el momento y cinco que no. ¿Cómo actúa él? Le vienen a pedir una de sus artistas fuertes y entonces responde: “Bueno, pero meteme a estas otras dos en un papelito más chiquito y te cobro un poco menos por la primera”. Y a mí eso no me va. Yo en Argentina fui, peleé por lo mío, siempre me manejé sola. Hasta que conocí a Leo. Desde que estoy con él pasé a ganar el triple o más.

¿Qué tan salvaje es el mundo del espectáculo bonaerense? 

Creo que en comparación, acá es peor. Porque somos tan pocos que a veces me asusta cómo suceden ciertas cosas. Allá tiene sentido que sea así porque hay 15.000 esperando un puesto. Es una selva. En Nueva York es igual, no podés enfermarte un día porque hay alguien que está esperando que te pase para pisarte la cabeza y quedarse con ese puesto. 

¿Y acá hay gente que está esperando que falle para quedarse con su trabajo? 

A mí me pasó con un compañero, por decirlo de alguna manera, del canal. Cuando me llaman de Escape Perfecto Famosos para conducir, esta persona le dijo al productor: “Ey, ¿por qué está ella y no estoy yo si siempre lo condujo un hombre?”. Serruchada de patas mal. Claro que es voraz, lo que pasa que acá no se dice, no te enterás. Porque no voy al programa de (Luis Alberto) Carballo a contarlo. 

¿Los programas de chimentos argentinos colaboran, entonces?

Son una picadora de carne. A mí me preguntan sobre el Bailando. Yo ahora no sé mucho cómo está el programa, lo que sí sé es el funcionamiento. 

¿Cómo era formar parte de ese engranaje? 

Hice mi juego cuando lo tenía que hacer. Entré y salí varias veces. Y cuando tuve lo que más quise, me abrí. Lo hice mientras estaba soltera y la verdad es que no me importaba nada y no tenía nada que perder. ¿Por qué entré al Bailando? Porque Nazarena Vélez, haciendo la gira de El champagne las pone mimosas —donde yo también estaba— se quiebra el dedo un sábado y tenía que bailar en vivo el duelo el lunes. Gerardo (Sofovich) en esa época era el presidente del jurado y dijo: “La reemplaza Claudia Fernández porque tengo que seguir hablando de mi obra”. Es un negocio. Así entré, si no, no hubiera entrado. Y lo hice porque necesitaba la plata y ganar popularidad en Argentina, donde no me conocía nadie. Hoy no lo hago más y eso que me han llamado para que vaya al Bailando a bailar con Leo. No tengo necesidad. No quiero que venga una demente a decir cualquier cosa de mi familia, porque mi instinto es comérmelas crudas. Ni que hablar que Leo me manda a la mierda.

¿Lo que más quería en su vida era conocer a alguien, casarse y tener una familia? 

Así como jugaba a ser vedette, tenía no sé cuántas bebés y les hacía la comidita. El concepto de querer formar una familia lo tuve desde siempre. Hoy estoy plena. Siento que estuve anestesiada por muchos años. Sí, viví a full, me reí, disfruté, me divertí, la pasé bomba, pero bajo un efecto de anestesia. Digamos que ahora desperté. Estoy rodeada de amor y es lo que más cuido en el mundo. El tatuaje que tengo en la espalda dice: “La vida a veces te anestesia para que al despertar te sorprendas al descubrirte”. Hice todo un proceso de descubrimiento y hoy, a los 41 años, lo sé. Yo me nutro, me alimento de lo espiritual, de lo que verdaderamente queda.

Claudia habla mucho del universo, la energía, la fe. Es católica, no de ir a misa todos los domingos, pero sí muy devota de la Virgen María y de San Expedito y San Pancracio. En la mesa de luz de su cuarto tiene una Virgen y en la cocina una figura de San Expedito rodeado de varios rosarios, uno de su abuela, el de su marido, cuando tomó la Comunión y otro que le regaló su dentista. 

Antes de quedarse embarazada de su primera hija, Claudia supo que iba a ser nena. Antes de que la ecografía le dijera que Renzo iba a ser Renzo, ella ya sabía que estaba esperando un varón. Antes de volverse a vivir definitivamente a Montevideo, después de nueve años de trabajar en Buenos Aires y de cruzar el río todas las semanas para conducir Bendita TV, Claudia imaginó un hogar que mirara hacia el infinito del mar.

—Nada de lo que pasa en mi vida es una casualidad. No tenemos noción del poder que tiene la mente, para bien y para mal. Uno decreta, a veces, sin darse cuenta. 

¿Dónde están o estuvieron sus momentos de debilidad? 

Mis llantos han tenido que ver con trabajo y con mi familia también. Vengo muy apaleada, pero siempre trato de sacarle lo positivo. Tengo mis momentos vulnerables, lo que no dejo es que me ganen. Si yo me quedo con la parte triste de mi vida estaría tirada en la cama, diciendo que la vida es una mierda, pensando que no todo el mundo tiene las mismas oportunidades. Y así no le gano a nadie. 

Hay algo fuerte en ella. Una fortaleza que va más allá de su capacidad física. Tiene que ver con su constancia; con esa frase que le dice todas las veces que sea necesario a su hija Mía: “No bajes los brazos”; con esa certeza irrefutable de que puede llegar lejos, que siempre se puede ir a más; con su comentario contundente: “Si hablara perfecto inglés, hoy estaría en Hollywood. No lo dudes”.

Fotos: Leo Barizzoni. Producción: SofÍa Miranda. Peinado: Laura Ruiz Díaz - Tel. 098 413 931. Maquillaje: Leonel Aita Musi - Tel. 099 156284. Agradecemos a Sofitel Montevideo y a Magma por su colaboración en esta producción.

martes, 12 de septiembre de 2017

EL NUEVO Y LLAMATIVO TATUAJE DE CLAUDIA FERNÁNDEZ

En las últimas horas la uruguaya compartió una foto en su cuenta de Instagram



Claudia Fernández se hizo un nuevo tatuaje y compartió la foto en su cuenta de Instagram. 

En la fotografía, la vedette uruguaya se ve de espalda. "El tatuaje me lo hizo un tatuador uruguayo, es un crack que tatúa a todos los famosos. No es por nada en especial, hacía tiempo tenía ganas de hacérmelo", dijo a PrimiciasYa.


"La frase es mía, la escribí yo y dice 'La vida a veces te anestesia para que al despertar te sorprendás al descubrirte'. Y termina en un atrapasueños, que la plumita termina donde nace el coxis. El tatuaje nace en la nuca", explicó.

martes, 30 de mayo de 2017

La verdad sobre el estado de salud de Claudia Fernández

Días atrás, la conductora uruguaya confesó que sufre de fibromialgia hace 4 años, pero se tejieron versiones infundadas sobre su día a día. Este medio te cuenta la verdad.


La semana pasada, Claudia Fernández estuvo en un ciclo uruguayo donde se animó a referirse a un aspecto poco conocido de su vida, como la fibromialgia que le diagnosticaron cuatro años atrás. Se trata de un trastorno de origen desconocido que causa dolores musculares en todo el cuerpo y mucho cansancio. "Lo llevo muy bien con una medicación diaria leve y mucho ejercicio", comentó. Sin embargo, también reconoció que hay días "de más puje en los que no me quiero levantar de la cama". "A mi edad el médico me dijo que no me podía medicar como debería. Probé con unas pastillas pero me levantaba con mucha angustia. Tenía una sensación fea. Prefería el dolor", relató. 

PrimiciasYa puede confirmar los detalles sobre el estado de salud de la exvedette y conductora uruguaya. Si bien Fernández está incómoda con esta enfermedad, por el momento no la sufre. Lejos está de ser un drama, debido a todos los medicamentos y actividades que hace para combatirla. 

"Está en su mejor momento", le contaron fuentes cercanas a Claudia a este medio. La animadora disfruta de sus dos hijos, Mía y Renzo, y de la extensa rutina laboral que tiene en Uruguay, su país natal. Los problemas de salud pasaron a ser un detalle.



viernes, 26 de mayo de 2017

Claudia Fernández sorprendió con una confesión sobre su salud: 'Hay días en los que no me quiero levantar'


La actriz y conductora uruguaya reveló que desde hace casi 4 años convive con una dolencia que la obligó a implementar varios cambios en su día a día. 

En una reciente entrevista para la televisión charrúa, Claudia contó que hacía varios años que padecía friomialgias. "Lo llevo bastante bien con una medicación leve y haciendo mucho ejercicio. Pero bueno, hay algunos días en los que no me quiero levantar de la cama", reveló con total sinceridad. 

La afección provoca una sensación de fatiga intensa combinada con dolores musculares que, en algunos casos, se logran tratar con una batería de medicamentos. No obstante, el médico de Claudia se lo desaconsejó: "Dice que a mi edad no me podía medicar como debería, de hecho yo probé con unas pastillas pero me levantaba muy angustiada. Esa sensación fea hizo que prefiriera aguantarme el dolor".

Claudia mantiene un ritmo de entrenamiento que hace que pueda llevar una vida totalmente normal, más allá de alguna que otra molestia. 

Si querés saber más sobre la FIBROMIALGIA ingresá acá

Fuente. Redacción de Pronto.com.ar 26/05/2017 | 12:56

jueves, 25 de mayo de 2017

martes, 16 de mayo de 2017

Profeta en su tierra. Mamita: "Estoy feliz con la familia que armé", dice Claudia Fernández

Luego de triunfar en Argentina y de conseguir novio en estas tierras, la uruguaya armó las valijas y junto con los suyos volvió a Uruguay. Del otro lado del charco disfruta de su familia y de su crecimiento laboral. 


Fue una de las artistas más reconocidas del teatro. Cada verano, desde que llegó, procedente de Uruguay, Claudia Fernández (41) se sentaba a escuchar ofertas para sumarse a obras de Mar del Plata o de Carlos Paz. Su talento, sumado a su sensual figura, carisma y lengua filosa, hizo de ella una vedette con todas las letras, de esas que escasean. Tal vez por esto tenía el privilegio de elegir qué trabajo realizar y cuál no. No se privó de nada. Su paso por ShowMatch la consagró y la catapultó a lo más alto.


Sin embargo, esta uruguaya tenía un sueño por cumplir. Desde adolescente, en Montevideo, soñaba con armar una familia y poder disfrutar de un marido y de los hijos corriendo y jugando por el jardín. Ese sueño la acompañó a la par de los éxitos laborales, que se multiplicaban. Un día dio el primer paso. Conoció al empresario argentino Leonel Delménico (40). Fue amor a primera vista. Los lazos fueron tan fuertes que en abril de 2009 pasaron por el altar para convertirse en marido y mujer. Unos meses más tarde llegó Mía (7), la primera hija de la pareja. Para ese entonces, la familia repartía su tiempo entre Argentina y Uruguay.


Luego llegó Renzo (3), el pequeño que, a diferencia de su hermana, nació del otro lado del charco. Claudia fue haciendo su trabajo de hormiga hasta que logró trasladar a todos al país vecino. Que Delménico haya podido llevar sus negocios al otro lado del Río de la Plata fue un gran paso para que la mudanza fuera definitiva. "Más allá de tener nuestra casa allá, casi ni extrañamos Buenos Aires. La familia está instalada en Montevideo, y a los dos nos está yendo muy bien en lo laboral".


¡La receta! "Más allá de discutir como cualquier pareja, creo que la clave es que nos seguimos eligiendo día a día. Estamos felices con la familia que armamos, tenemos a la parejita, que es lo que queríamos, y ya no podemos pedir más. Otras de las claves es el humor. Nos despertamos de buen humor y nos dormimos riendo". Más allá de que la familia tiene prioridad, la pareja no deja de hacer de las suyas. En el caso de Fernández, si bien su labor como vedette quedó atrás, supo reinventarse. Sigue haciendo teatro, incursiona en el mundo empresarial con la línea de lencería y perfumes que lleva su nombre y hasta conduce un programa de televisión.


El mundo de las redes sociales y los negocios tampoco son esquivos para la curvilínea. En otro plano, Claudia asegura que ahora que entró al club de los 40 recibe tantos piropos o más que cuando tenía 20. Lejos de enojarse, los que vienen con respeto los recibe y hasta logran ponerla colorada. ¿Será por la nueva disciplina física que lleva adelante? El año pasado apostó a cambiar su cuerpo a través del entrenamiento funcional, y los resultados están a la vista. Silueta estilizada y músculos contorneados son el resultado de tanto sacrificio. "Lo conseguí porque no dejo de entrenar todos los días. Hasta los domingos entreno, pero lo hago porque me gusta, me apasiona entrenar de la manera que lo hago, no me cuesta ni representa un sacrificio. Creo que esa es la clave, porque de otro modo no aguantaría".






sábado, 11 de marzo de 2017

CLAUDIA FERNÁNDEZ SE CORONÓ EN EL CARNAVAL DE MELO

Por séptimo año consecutivo, Claudia Fernández cerró el Carnaval de Melo, la fiesta que cuenta con cada vez más presencia de famosos. La conductora se puso las plumas y desfiló al ritmo de candombe por 10 cuadras y en compañía de Gladys Florimente.

 

“Fuimos con una cuerda de tambores porque soy uruguaya y es mi ritmo”, dijo. A una semana de su participación, Fernández revela los detalles de su traje, que “nunca es cómodo” y también declara que se siente referente para las mujeres. “Me llevó muchos años pero lo siento”, asegura. 

—¿Cómo viviste tu participación el fin de semana en el Carnaval de Melo? 

—Primero que nada, con muchos nervios. Estuvimos rezando para que no lloviera. Los pronósticos daban agua pero por suerte no llovió y fue una noche increíble.

—¿Qué es lo que más disfrutás? 

—La gente. Cada año viene más público y lo más es lindo es que todo se hace en armonía y en orden. Habría 30.000 personas y no hubo un problema. En Montevideo seguramente ya no se pueda hacer algo así. En las Llamadas, por ejemplo, siempre algún lío se arma. 

—Fue tu séptima participación en Melo y la primera de esa modalidad de "carnaval de famosos"...  

—Sí, fui la primera y también me gusta tirar ideas. Al Fata (Delgado) lo vengo pidiendo hace años y ahora se sumó. Fue un éxito. La gente se levantó de las gradas e iba detrás del carro donde iba Fata con su banda. Tito Esperanza la rompió también. Igual que Gladys Florimonte. 

—¿Cuánto ha evolucionado el carnaval de Melo desde tus primeras participaciones? 

—Mucho. Ahora no solo participa la población local. No quedan hoteles disponibles o vas a un lugar a comer y hay que hacer cola. Está repleto. Este año, en el trayecto que hice desde el hotel hasta donde se hace el desfile (la Av. Aparicio Saravia) vi en todas las esquinas un mediotanque y familias enteras vendiendo. En los primeros años eso no se veía. Había puestos pero solo en la zona del desfile. Ahora es como que toda la ciudad se paraliza para la noche del carnaval.

—Cada año estrenás un traje en Melo, ¿cómo fue la selección de este modelo? 

—El diseño es del argentino Marcelo Péndola, como todos los años. Lo elegí en un viaje a Buenos Aires e hice la primera prueba. Viajé luego sola a buscarlo y el elemento sorpresa siempre es el color: Marcelo esta vez eligió las plumas verdes.

—¿Qué es lo importante del traje? 

—El brillo y las plumas, que tenga movimiento. 

—¿Y la comodidad? 

—(Risas) No, eso es imposible. Siempre es incómodo, más en un desfile de 10 cuadras como este. Lo hicimos en dos horas. Terminé casi descompensada. En las últimas dos cuadras es donde más se baila porque ya no son sillas de la Intendencia, sino que la gente que va con su reposera y son los que más arengan. Si bien todo el público es aplaudidor, grita y te dan para adelante, ellos son los que más te reclaman. 

—En la ruta te cruzaste con una excursión, ¿Cómo fue ese episodio? 

—Muy gracioso. Cuando íbamos en viaje, paramos en Mariscala a comer. Vimos que había una excursión y el chico que la organizó empezó a decirle al grupo: "Les dije, les dije que había que venir hoy que estaba la Fernández. Acá la tienen". Nos sacamos fotos con todos y él luego me dijo: "Vendí la excursión con tu foto en el folleto". Ahora se sacó otra foto para vender la excursión del año que viene al carnaval de Melo. Esas cosas están divinas.

Foto: Daniel Ayala

—¿Te gustaría que otras ciudades hicieran también algo parecido, con convocatoria de famosos? 

—Sí, y hay varias que lo están haciendo. 

—¿Te han convocado de otros carnavales? 

—Sí, este año me llamaron también de Artigas, pero no pude ir. Estaba grabando los capítulos de Escape perfecto famosos y se me complicó para ir. También me invitaron al carnaval de Corrientes (Argentina) y ya me comprometí a que voy a ir el año próximo, siempre que no me coincida con el carnaval de Melo.

—Te acompaña tu marido al carnaval, ¿qué opina de la fiesta?

—Le encanta. Después nos fuimos a comer y estuvimos bailando con una banda local hasta las 4:30 de la mañana. 

—El domingo regresó Bendita TV, ¿cuáles fueron tus sensaciones? 

—Estuvo divertido. Ya estaba extrañando.

—¿Cómo va a seguir tu año? 

—Estoy trabajando muchísimo con muchas marcas desde mi Instagram. Ser referente con las mujeres uruguayas no es fácil. Me costó muchos años, pero hoy siento el cariño y el respaldo de todas.

domingo, 29 de enero de 2017

Entrevista. Claudia Fernández debuta en la conducción de Escape perfecto famosos

La conductora estará al frente de la edición 2017 del ciclo de entretenimientos de Canal 10. La rubia habla de la felicidad de este momento profesional y personal. Se refiere al Carnaval y confiesa sus favoritos. Para 2017 también apronta su debut en el rubro unipersonal de teatro y comparte su experiencia con una enfermedad incurable: la fibromialgia.

Fotos: Daniel Ayala. Producción: Leonel Aita Musi.

—¿Cómo surgió la posibilidad de estar al frente de Escape perfecto famosos?

—Me lo planteó el canal. Fue todo muy rápido: me estaba yendo de vacaciones luego del final de Bendita TV y me hicieron la propuesta. Feliz. Acepté porque me encanta el programa y el equipo: es un grupo precioso. Me siento super contenida por la producción, liderada por Nacho Varela. Las grabaciones son muy divertidas. 

—¿Qué te seduce del formato? 

—Me siento muy cómoda. Yo había estado como participante y además, soy consumidora del programa. Me gusta el juego, la dinámica de pregunta y respuesta. Es el típico programa de entretenimientos que uno puede jugar desde la casa mientras cena en familia. Nosotros lo hacemos en casa.

—Están en plena grabación de los capítulos, ¿qué ha sido lo que te costó más? 

—Los dos primeros programas me costó encontrar el funcionamiento. Hay reglas claras a seguir en el juego que tienen. Me costó dos programas encontrarle la vuelta para que sea fluido y ahora ya está. Como si lo hiciera de toda la vida.


—Trabajás con Annasofía Facello en la coconducción, ¿cómo ha sido la dinámica entre ustedes? 

—Somos amigas. Fui de las primeras en decirle que tenía un futuro increíble y que tenía ángel para esto. Además, en nuestra caso, me encanta el dato de que es la primera vez que Escape perfecto se hace con la conducción de dos mujeres. En todos los países donde se hizo las duplas eran mixtas.

—¿En la vida sos de darte momentos para jugar?

—Sí, el juego que más me gusta es el Tutti Fruti. Puedo estar horas. También me gusta la conga, el rummy canasta. No me gustan los juegos de azar, pero sí con amigos. Teníamos un grupo de cartas cuando hacíamos Boom, con Pablo Cánepa, Donato Rodríguez, el querido Flavio Miller, que falleció. Nos pedíamos muzzarellas y jugábamos mucho a las cartas. 

—Estuviste 20 días de vacaciones en Punta del Este, ¿cómo catalogarías esas vacaciones?

—Divinas. Descansando con la familia. Fuimos a Punta Ballena. Disfrutamos mucho de los chicos durante todo el día y en la noche, íbamos mucho a cenar con amigos o a diferentes eventos. Y lo que define para mí las vacaciones: dormíamos hasta muy tarde, hasta la 13:00 estábamos en la cama. Pasamos genial. 

—¿Playa?

—No, no fui ni un día a la playa. Estaba anclada en Punta Ballena e íbamos por la rocas al mar para nadar ahí. 

—¿El entrenamiento lo pudiste mantener en las vacaciones? 

—Sí, sí. Entrené mucho porque me hace muy bien. Me deja con más energía y en el verano uno tiende a achancharse. Sale más, come más asados o toma más vino.


—¿Cuántos permisos te diste en ese sentido? 

—Muchos. A mí lo dulce no me llama tanto como todo lo que se haga en la parrilla: mollejas, queso provolone, chichulines... el pancito. Todo eso me vuelve loca. De todos modos mantuve siempre el equilibrio con el ejercicio y además, me enfermé el 31 de noche y tuve faringitis. Estuve tres días en cama y bajé mucho de peso. Tuve que comer por gusto para recuperar los kilos porque no me gustaba estar tan delgada.

—¿Te sumaste a la moda de la malla enteriza? 

—Sí, me gusta, pero no para tomar sol. En ese caso, prefiero el bikini y cuanto más chiquito mejor. 

—¿Cuántos bikinis llevaste? 

—Muchos, pero para tomar sol siempre usé el mismo: el que deja menos marcas. 

—Además de Escape perfecto famosos, ¿Qué sigue para ti en 2017? 

—Vuelve Bendita TV con una presentación nueva. Fabulosa, de la que no puedo adelantar mucho, pero va a ser una megaproducción. En teatro, estoy preparando un unipersonal. Hasta el momento he hecho dupla, primero con Gladys Florimonte y luego con Luis (Carballo), pero ahora creo que es momento de lanzarme sola. Me siento muy cómoda haciendo monólogos, así que iremos por ese lado. 

—¿Estás escribiendo? 

—Sí, junto a Alfredo Leirós estamos armando los libretos. 

—Se habló también de un proyecto de aplicación...

—Sí, es un proyecto personal que tengo hace tiempo. Seguramente cristalice este año. Es una aplicación con tips de entrenamiento, estilo de vida o cocina, Sufro de fibromialgia que me diagnosticaron hace cuatro años y quiero dar testimonio de que hacer deporte es lo mejor para esta enfermedad. Es crónica y se experimentan muchos dolores; tiende a tirarte en la cama, pero la actitud debe ser al revés. No tiene cura, pero la llevo muy bien. Desde que lo dije me di cuenta de que mucha gente está en la misma situación que yo.



—¿Estarás en el Carnaval de Melo? 

—Por supuesto. Estaré desfilando el 4 de marzo. En estos días viajo a Buenos Aires para la confección del traje. 

—¿Sos consumidora de Carnaval?

—Sí. Voy al tablado de Malvín y también al Teatro de Verano. Mi esposo Leonel (Delménico) que es argentino también es un enamorado de la murga uruguaya. Las primeras que vio fue Don Timoteo y La Trasnochada en el Teatro de Verano y quedó fascinado. A los tablados no va, porque le gusta el megashow. 

—¿Sos hincha de alguna agrupación en particular?

—De Momosapiens de toda la vida, aunque este año pongo mi corazoncito también en Zíngaros porque está Pablo Cánepa, con quien somos muy amigos. Hacía 11 años que no salía en Carnaval y ahora vuelve. En murgas, me gusta Agarrate Catalina, aunque no están concursando. También soy fan de Don Timoteo, Cayó la cabra y A contramano. Me gustan muchas. Prefiero la murga a los parodistas. Pero también los disfruto. Es la gran fiesta popular de Montevideo y me encanta.


Un ciclo que renueva 

Escape perfecto famosos irá los miércoles a las 21:00 por Canal 10. Estrena el 1º de febrero con Álvaro Recoba y Rafa Cotelo como invitados.